miércoles, 28 de marzo de 2012

JUICIO ESTÉTICO

FRIEDRICH NIETZSCHE



Friedrich Nietzsche fue un apasionado defensor de la individualidad. Ello lo diferencia de Marx, quien criticaba a la sociedad moderna pero desde una visión colectivista. Su método genealógico, y su psicología del resentimiento y la sospecha, hicieron de él un precursor de los psicoanalistas del siglo XX.

Fue Nietzsche quien hizo de la metáfora "muerte de Dios" uno de los ejes en torno a los que gira su filosofía. Dos pasajes de su obra destacan sobre ese fondo temático constante. En el prólogo de Así habló Zaratustra, Nietzsche describe a Zaratustra llegando a los bosques donde encuentra a un anciano eremita que había abandonado su santa choza para buscar raíces en el bosque. ¿Y qué hace el santo en el bosque?, preguntó Zaratustra.



PENSAMIENTO:

En el pensamiento de Nietzsche suelen distinguirse tres grandes períodos:

El primero, que abarca desde sus estudios en Leipzig hasta 1877, está representado básicamente por su obra El nacimiento de la tragedia desde el espíritu de la música, publicada en 1871. En ella Nietzsche establece la distinción entre el espíritu apolíneo, que expresa el mundo como representación (artes plásticas) y el espíritu dionisíaco, que lo expresa como voluntad (música). Nietzsche exalta lo dionisíaco, que interpreta como encarnación de la voluntad de vivir, frente a lo apolíneo, que representa la huida ante la vida. El ideal estético del espíritu dionisíaco es el drama wagneriano, que pone en escena la fuerza incontenible de la vida.

Precisamente la ruptura de Nietzsche con Wagner es el hito que marca el tránsito del primer período al segundo, que va desde 1878 hasta 1882. Nietzsche reprocha a Wagner el haber cedido, en su obra Parsifal, ante los ideales del cristianismo, intrínsecamente contrarios a las fuerzas de la vida. En este segundo período, Nietzsche se aparta de los ideales y maestros que había admirado hasta entonces, se muestra crítico hacia el arte y la metafísica y se vuelve hacia el positivismo naturalista de la Ilustración, aunque sin caer en el culto al progreso. La obra central de este período es Humano, demasiado humano. Un libro para espíritus libres (1878-1880), dedicado a Voltaire.

El tercer período del pensamiento de Nietzsche arranca el año 1882 con la publicación de su obra Así habló Zaratustra. Las doctrinas de este período parten de la concepción de la vida como dolor, lucha e irracionalidad que había aprendido en Schopenhauer, pero rechazando la actitud de resignación ante ello. Nietzsche tenía la intención de presentar estas ideas en una obra sistemática que debía titularse La voluntad de poder, pero no pudo terminarla. Fue publicada después de su muerte con las anotaciones que se encontraron entre sus papeles póstumos.




Son cuatro los conceptos identificados como aportes importantes en cuanto a la filosofía de Nietzsche.

La voluntad de poder.
El eterno retorno.
El súper hombre.
Y su tan controversial "dios ha muerto".
Nietzsche sostenía que las creencias en Dios, la Moral y la Metafísica se han revelado inconsistentes; que su origen no se encuentra sino en el hombre, en el hombre débil y sufriente que no puede superar por sí mismo su dolor y busca consuelo en el más allá. Por eso habla de la "muerte de Dios" y propone un nuevo tipo de hombre: el súper-hombre. Paralelamente, advierte sobre el peligro de que nuestro tiempo dé a luz al más bajo de los hombres, al "último hombre", que no vive ya la grandeza alienada del hombre clásico pero tampoco llega a la propia del súper-hombre. El "último hombre" es aquel que se conforma con lo superficial, que no se conmueve ni por la "muerte de Dios". A este tipo de hombre Nietzsche lo considera despreciable. En cambio, en varios pasajes muestra admiración por los santos y los miembros del alto clero de la Iglesia Católica, no por su fe sino por su auto exigencia. Nietzsche fue, indudablemente, una persona de espíritu aristocrático.



OBRAS:

Aurora (1881).
La gaya ciencia (1882).
Más allá del bien y del mal (1886).
Genealogía de la moral (1887).
Crepúsculo de los ídolos (1888).

El programa de la Historia de la Filosofía de COU de Madrid propone dos textos de Nietzsche para lectura y comentario.

El primero de ellos pertenece a la obra Crepúsculo de los ídolos, publicada en 1888, en la que Nietzsche acentúa su crítica hacia los valores de la tradición cultural y filosófica del mundo occidental. En el texto, titulado ãLa razón en filosofía, Nietzsche expresa su idea de que la filosofía, abandonada a la razón como único instrumento para la comprensión del mundo y de la vida, se convierte en algo frío y vacío, una simple construcción metafísica, lógica y moral del mundo, contraria a los valores dionisíacos y trágicos de la vida.

El segundo texto, Sobre verdad y mentira en sentido extramoral, fue escrito por Nietzsche en 1873, pero no fue publicado hasta después de la muerte de su autor. Pertenece, pues, al primer período de su pensamiento, por lo que no es extraño encontrar en él la ya mencionada oposición entre lo racional y lo vital, entre el espíritu apolíneo y el espíritu dionisíaco.


HISTORIA:
Friedrich Wilhelm Nietzsche nació en Röcken, cerca de Lützen en 1844, hijo de un pastor evangélico, que murió cinco años más tarde, lo que hizo que Nietzsche creciera en un ambiente completamente femenino, dominado por el pietismo protestante.

Nietzsche estudió primero en el internado de la Escuela de Pforta, donde recibió los primeros conocimientos sobre la antigüedad clásica, que se convertiría en un referente básico de su pensamiento posterior.

Más tarde estudió filología clásica en las universidades de Bonn y Leipzig. En esta última ciudad entró en contacto con la filosofía de Schopenhauer, que también influiría decisivamente en la formación de sus ideas, y con la música de Wagner, a quien más tarde conoció personalmente, y del que fue un apasionado admirador.

En 1869, cuando apenas tenía 25 años, Nietzsche fue nombrado catedrático de filología clásica en la universidad de Basilea. A este nombramiento contribuyeron los trabajos filológicos que el joven Nietzsche había publicado antes de terminar sus estudios.

Su actividad docente en Basilea se vio interrumpida por la guerra de 1870, en la que Nietzsche participó como enfermero hasta que se vio obligado a regresar por causa de una disentería, enfermedad de la nunca llegó a restablecerse del todo. Así, en 1876 Nietzsche tuvo que pedir un permiso de un año por enfermedad, y poco después, su jubilación; la ciudad de Basilea le pagó una pensión durante el resto de su vida, hasta que murió en el año 1900.

En 1881 Nietzsche conoció a Lou Salomé, de la que se enamoró profundamente; pero esta mujer no le correspondió, sino que se casó con un amigo suyo.
Nietzsche vivió los últimos doce años de su vida en un estado de aletargamiento, bajo los cuidados de su madre y luego de su hermana, hasta que murió en el año 1900.


2. ¿Qué es?

JUICIO MORAL:

 Se llama juicio moral a aquel acto mental que afirma o niega el valor moral ante una situación determinada o un comportamiento del que somos testigos, es decir, el juicio moral que se da como resultado se pronunciará específicamente sobre la presencia o ausencia de ética en un hecho o actitud.
Los juicios morales son posibles gracias al sentido moral que cada ser humano posee. Este sentido moral es el resultado de los esquemas, normas y reglas que hemos ido adquiriendo y aprendiendo a lo largo de nuestra vida.


JUICIO ÉTICO:

El juicio ético nos permite determinar en qué grado los actos se apegan o alejan de las normas o principios establecidos por un sistema moral. Es ético porque se basa en aquellos criterios que justifican la forma de obrar. Por lo general, los sistemas morales de las sociedades toman como principio aquello que se reconoce como bueno, por ende, se actúa correctamente cuando los actos generan un bien.

JUICIO ESTÉTICO:

 El juicio de gusto estético tiene lugar cuando la representación es referida, no mediante el entendimiento al objeto para el conocimiento, sino mediante la imaginación al sujeto individual y al sentimiento de placer o de dolor generado por dicha representación. Así, el juicio de gusto no es un juicio lógico o de conocimiento, ya que la base de este último es objetiva, mientras que el fundamento del juicio estético sería subjetivo (según Kant, no puede ser más que subjetivo). Toda relación de las representaciones es objetiva, pero no cuando se relacionan con el juicio de placer en el cual el sujeto percibe de qué modo es afectado por la representación. El sujeto es consciente de la representación y de la sensación correspondiente que ésta genera, “considerar con la facultad de conocer un edificio regular, conforme a un fin, es algo completamente distinto de tener la conciencia de esa representación unida a la sensación de satisfacción” (Kant, 1977: 58). Es más, el sujeto cobra consciencia de la representación por el sentimiento de placer o dolor que la misma genera.


3. Barra, autores, imágenes, aportes:

Kant
Nietzche
Hegy
Sheiling



   


 
KANT




NIETZCHE



 

HEGY


SHEILING





KANT
La crítica del juicio es una obra fundamental en la historia del arte, ya que en ésta Kant desarrolla las dos categorías que marcan una gran división. La categoría de lo bello predomina en el paradigma clásico; la representación como forma determinada rige en la composición de la obra.

La categoría de lo sublime quiebra con el límite impuesto por la forma, dejando que fluyan los sentimientos más profundos del ser humano. Kandinsky es el primero en sobrepasar la forma para adentrarse en la abstracción como un medio más puro de expresión, y plasmar en el soporte material el “elemento interior”.

Su obra se aleja de la categoría de belleza subsumida a una representación prototípica y se asienta en la sublimidad.

La teoría estética de Kant es una de las teorías fundacionales de la estética en la filosofía moderna y lo es no por ser pionera, sino por ser una síntesis magistral del debate estético del siglo XVIII.

Kant no denominó estética su teoría, sino Critica del gusto, mucho más acorde con sus intenciones.

En la Crítica del juicio, publicada en 1790, Kant analiza los juicios referentes al gusto, es decir, los que afectan a lo bello y a lo sublime de la naturaleza o del arte.
Fundamenta la estética como algo sobrenatural, fuera del conocimiento y la misma moral, como algo especial.

Propuso dentro de una experiencia estética, una suposición, que cuando como sujetos tenemos una posición estética propia, el objeto no tiene naturalmente una base de concepto si no que está relacionada íntimamente con el sentimiento del sujeto.

Kant argumenta que los juicios estéticos (o ‘juicios del gusto’) deben tener cuatro características distintivas: Deben ser desinteresados, esto es, que algo nos da placer porque lo juzgamos bello, no que lo juzguemos bello porque es placentero.

Esos juicios deben ser tanto universales como necesarios. Esto significa a grandes rasgos que una parte intrínseca de la actividad de este juicio es esperar que los otros estén de acuerdo con nosotros.
 
NIETZCHE


Nietzsche comprendió bien los límites de la estética kantiana, que es, simplemente, pasiva y reflexiva. Nietzsche se propuso sustituir esta estética del espectador por una estética del creador.

Pues lo que el hombre artista nos enseña -él, que es tan distinto del hombre de conocimiento- es que el arte es «la tarea suprema y la verdadera actividad metafísica de esta vida».

Pero en este caso, para juzgar el sentido y el valor del acto creativo, se impone una vuelta a la oposición griega entre arte apolíneo y arte dionisíaco.

Apolo y Dionisos son, desde distintos ángulos, las más altas representaciones del arte. Pero, a la vez, son opuestos, antitéticos: Apolo significa la belleza de la medida; y Dionisos, el espanto sublime de la desmesura.

Por ejemplo, es apolínea la belleza de los templos que nace del orden y de la armonía de las líneas. Mientras que Dionisos es más inestable y tumultuoso.

Surge en la tragedia griega, que es la culminación del arte dionisíaco.

Pero, según Nietzsche, en un momento determinado de la historia, el conflicto equilibrado entre Dionisos y Apolo se desnivela, de tal forma que en la actualidad, por ejemplo, la belleza apolínea tiene una enorme presencia en nuestra cultura.

Desde Sócrates, el cual se presenta a sí mismo, en el Fedón, como consagrado a Apolo, el equilibrio se rompe en favor de este último dios, arrastrando insensiblemente a la humanidad hacia una especie de letargo de la voluntad. Toda la filosofía de Nietzsche es la del enigma de Dionisos, en la medida en que a través de este dios los griegos reflexionaron sobre el sentido más profundo de la vida.
HEGY



La Estética de Hegel, también posterior a Kant, constituye una obra maestra sobre este asunto.

Hegel hace una grandiosa síntesis histórica en la cual señala tres grandes etapas. El arte simbólico es la época del arte oriental: «La idea corrompe y falsea las formas del mundo real, que ella capta en relaciones imaginarias.»

El arte clásico se corresponde con el mundo griego, es escultural. «Significa la unión, la armonía entre el fondo y la forma, principalmente la forma humana, en la que se fusionan lo espiritual y lo animal.»

La modernidad, por último, es romántica: «Lo absoluto, la subjetividad más matizada, se expresa en el universo infinito de la intuición, en esa movilidad que le es propia y que, a cada momento, ataca y disuelve cualquier forma concreta.»

SHEILING



Sus trabajos esta influenciados por la Crítica del juicio es el punto de partida de la filosofía del arte.

En Sheiling encontramos que la autonomía de la estética obedece a que la belleza a un “concepto eterno”, es decir, un concepto transcendente, entendiendo por ello como un concepto intemporal, aleja de las contingencias y de los accidentes históricos.

Por tanto, la belleza tiene una connotación metafísica, por cuanto expresaría la esencia de vida, esto es sur rasgos universales y eternos.

La autonomía de la estética mencionada por Schelling se centra en que el hecho se basa en lo bello capta la esencia de la vida, ello implica que la belleza es sinónimo de la verdad.

Según Sheiling, lo bello es la representación de lo infinito en lo finito, y muestra en sensible encarnación la unidad de lo ideal y lo real, lo teórico y lo práctico, lo subjetivo y lo objetivo.

Para este autor el arte era la culminación de la filosofía y de toda ciencia, en la manifestación artística se hallaban juntos lo inconsciente y lo consciente, lo ideal y lo real, lo finito y lo infinito. El arte era así la expresión máxima del ser humano por quien, como prolongación de la inconsciente Naturaleza, se expresaba lo divino.
En Sheiling hay gradaciones y un más y un menos en la belleza, que, aunque tenga una vertiente subjetiva y el juicio no esté matemáticamente determinado, tampoco es radicalmente arbitra-rio y absurdo

4.  Lectura de documento

El juicio estético sobre lo bello lo sublime en el arte y en el pensamiento.
La estética o la filosofía de lo bello - aula
La influencia de Kant en la ética contemporánea

5.PALABRAS CLAVES :
BELLO: Lo bello es todo aquello que crea ilusión y proporciona placer, es todo lo que excita las emociones o lleva al deleite espiritual, es lo que me motiva o me impulsa a crear. O simplemente es aquello que sirve de regocijo y alegría. Lo bello es lo que le gusta cada persona.
SUBLIME: Lo sublime es una categoría estética, y que consiste fundamentalmente en una belleza extrema, capaz de llevar al espectador a un éxtasis más allá de su racionalidad, o incluso de provocar dolor por ser imposible de asimilar. El concepto de lo "sublime" fue redescubierto durante el Renacimiento, y gozó de gran popularidad durante el Barroco, durante el siglo XVIII alemán e inglés y sobre todo durante el primer Romanticismo.
ESTETICO: Relativo a la percepción y disfrute de la belleza, que tiene aspecto bello, artístico.
MORAL: La moral son las reglas o normas por las que se rige la conducta de un ser humano en concordancia con la sociedad y consigo mismo. Este término tiene un sentido contrario frente al de «inmoral» (contra la moral) y «amoral» (sin moral). La existencia de acciones y actividades susceptibles de valoración moral se fundamenta en el ser humano como sujeto de actos voluntarios. Por tanto, la moral se relaciona con el estudio de la libertad y abarca la acción del hombre en todas sus manifestaciones.
JUICIO: El juicio es una controversia jurídica y actual entre partes, y sometido al conocimiento de un tribunal de justicia. Esto presupone la existencia de una controversia o conflicto de interés, es decir, la sustentación de derechos e intereses contradictorios o contrapuestos a lo defendido por la parte contraria, y que la perjudican.
CUIDADO: Cuidado es la acción de cuidar (preservar, guardar, conservar, asistir). El cuidado implica ayudar a la otra persona, tratar de incrementar su bienestar y evitar que sufra algún perjuicio. También es posible cuidar objetos (como una casa) para impedir que ocurran daños.
DESEO: El deseo se dice del anhelo de saciar un gusto. La agradabilidad que conmueve nuestros sentidos, sea por encauzamiento, o motivado por vivencias pasadas, o por neto reflejo corporal, ya sea por objetos materiales, por saber, por personas o por afectos.

CRÍTICA: es aquella reacción u opinión personal sobre un determinado tema, generalmente, los seres humanos, a través de las críticas manifestamos no solamente nuestras opiniones personales sobre x tema, sino que además juzgamos, la belleza, fealdad, maldad o bonanza de una persona o cosa.







TALLER N°3





AUTONOMÍA DE LA VOLUNTAD

IMMANUEL KANT


·   Immanuel Kant (Königsberg, Prusia, 22 de abril de 1724 – Königsberg, 12 de febrero de 1804) fue un filósofo alemán de la Ilustración. Es el primero y más importante representante del criticismo y precursor del idealismo alemán y está considerado como uno de los pensadores más influyentes de la Europa moderna y de la filosofía universal.


·   Kant adelantó importantes trabajos en los campos de la ciencia, el derecho, la moral, la religión y la historia, inclusive creía haber logrado un compromiso entre el empirismo y el racionalismo.
·   Planteando la primera que todo se adquiere a través de la experiencia mientras que la segunda mantiene que la razón juega un papel importante.
·   Kant argumentaba que la experiencia, los valores y el significado mismo de la vida serían completamente subjetivos si antes no habían sido subsumidos por la razón pura, y que usar la razón sin aplicarla a la experiencia, nos llevaría inevitablemente a ilusiones teóricas.


·    Entre sus obras y escritos más destacados se encuentra la Crítica de la razón pura (Kritik der reinen Vernunft), calificada generalmente como un punto de inflexión en la historia de la filosofía y el inicio de la filosofía contemporánea. En ella se investiga la estructura misma de la razón. Así mismo se propone que la metafísica tradicional puede ser reinterpretada a través de la epistemología, ya que podemos encarar problemas metafísicos al entender la fuente y los límites del conocimiento. Sus otras obras principales son la Crítica de la razón práctica, centrada en la ética; la Crítica del juicio, en la que investiga acerca de la estética y la teleología y La metafísica de las costumbres que indaga en la filosofía del Derecho y del Estado.
PERIODO PRE-CRITICO:
1747 "Pensamientos sobre el verdadero valor de las fuerzas vivas"
1755 "De igne" ("Sobre el fuego", presentada como tesis doctoral)
1755 "Historia natural general y teoría del cielo"
1755 "Nueva dilucidación de los primeros principios del conocimiento metafísico"
1762 "La falsa sutileza de las cuatro figuras silogísticas"
1762 "El único fundamento posible de una demostración de la existencia de Dios"
1764 "Investigación acerca de la distinción de los principios de la teología natural y de la moral"
1764 "Observaciones acerca del sentimiento de lo hermoso y lo sublime"
1766 "Sueños de un visionario, comentados por los sueños de la metafísica"
1770 "De mundi sensibilis atque intelligibilis forma et principiis" ("De la forma y de los principios del mundo sensible y del mundo inteligible") más conocida como la Disertación de 1770.

PERIODO CRÍTICO:
1781 "Crítica de la razón pura"
1783 "Prolegómenos a toda metafísica futura"
1784 "Ideas para una historia universal en clave cosmopolita"
1784 "¿Qué es la Ilustración?"
1785 "Fundamentación de la metafísica de las costumbres"
1785 "Sobre los volcanes de la luna"
1786 "Primeros principios metafísicos de la ciencia natural"
1786 "Fundamentos metafísicos iniciales de la cosmología"
1787 Segunda edición de la "Crítica de la razón pura"
1788 "Crítica de la razón práctica"
1790 "Crítica de la facultad de juzgar"
1791 "Sobre el fracaso de todos los intentos filosóficos en teología"
1793 "La religión dentro de los límites de la mera razón"
1793 "En torno al tópico: tal vez eso sea correcto en teoría, pero no sirve para la práctica"
1795 "Hacia la paz perpetua"
1797 "La metafísica las costumbres"
1797 "El conflicto de las facultades"
1798 "Antropología desde el punto de vista pragmático"


PENSAMIENTO:
En el pensamiento de Kant suele distinguirse un período inicial, denominado pre-crítico, caracterizado por su apego a la metafísica racionalista de Wolff y su interés por la física de Newton. En 1770, tras la obtención de la cátedra, se abrió un lapso de diez años de silencio durante los que acometió la tarea de construir su nueva filosofía crítica, después de que el contacto con el empirismo escéptico de Hume le permitiera, según sus propias palabras, "despertar del sueño dogmático".
LA HISTORIA:
·    Immanuel Kant fue bautizado como Emanuel pero cambió su nombre a Immanuel tras aprender hebreo.
Nació en 1724 en Königsberg (desde 1945, Kaliningrado, Rusia). Era el cuarto de nueve hermanos, de los cuales sólo cinco alcanzaron la adolescencia.
Pasó toda su vida dentro o en los alrededores de su ciudad natal, la capital de Prusia Oriental en esa época, sin viajar jamás más allá de 150 km de Königsberg.
Su padre Johann Georg Kant (1682–1746) era un artesano alemán de Meel, en aquel tiempo la ciudad más al nordeste de Prusia (ahora Klaipėd, Liuania).
Su madre Anna Regina Reuter (1697–1737), nacida en Núrmberg, era la hija de un fabricante escocés de sillas de montar.
En su juventud, Kant fue un estudiante constante, aunque no espectacular. Creció en un hogar pietist que ponía énfasis en una intensa devoción religiosa, la humildad personal y una interpretación literal de la Biblia.
Por consiguiente, Kant recibió una educación severa—estricta, punitiva y disciplinaria— que favorecía la enseñanza del latín y la religión por encima de las matemáticas y las ciencias.



























AUTONOMÍA DE LA VOLUNTAD

AUTORES Y APORTES

CONCETUALIZACIÓN

CLASES/ DEFINIRLAS

FUNDAMENTOS

IMMANUEL KANT:

Kant propone su ética formal que es la única que puede formular una ley moral a la que Kant denomina “imperativo categórico”.
El imperativo categórico o ley moral de la razón permite deducir la libertad del sujeto.

El imperativo categórico, base del deber, muestra que el sujeto posee autonomía: en efecto, si el sujeto, mediante su razón de da así mismo una ley de comportamiento, esto significa que es libre, ya que solo un sujeto dotado de voluntad libre puede darse así mismo una ley que regule sus actos.

En Kant la libertad tiene un sentido trascendental, en consecuencia, la existencia de la ley moral, exige la libertad del sujeto.

Llamamos autónomo a un sujetos cuando se da a si mismo sus propias leyes y es capaz de cumplirlas. La autonomía de la voluntad describe la circunstancia de que cuando un sujeto se comporta moralmente el mismo se da las leyes a las que se somete, pues dichas leyes tienen su origen en la naturaleza de su propia razón.

         Esta tesis kantiana es una consecuencia de los ideales de la Ilustración (que tiene en Kant a uno de sus representantes más importantes): la emancipación de la humanidad, tanto social como individualmente, el paso a su mayoría de edad, es una consecuencia de la realización de la Razón en la vida privada y pública.



Kant distingue la voluntad santa y la voluntad humana:

 Voluntad santa: es aquella que sólo puede ser determinada por la razón, nunca por la inclinación, como ocurre en Dios. Para esta voluntad la ley moral no tiene la forma de imperativos puesto que inevitablemente, dada su constitución, cumplirá la ley.

 La voluntad humana: puede ser determinada, además de por la razón, por la inclinación. Dado que  la inclinación puede movernos a realizar una acción contraria al deber, en nuestro caso la ley moral tiene la forma de imperativo (“debes hacer X”).


Hay dos tipos muy distintos de fundamentos de determinación de la voluntad:
1.     La razón, que puede influir de dos modos sobre la voluntad:

a)   de forma inmediata: indicándonos cuál es nuestro deber; enseñándonos fines finales. Kant creyó que la razón puede dar al sujeto normas de conducta, mostrarle la acción correcta y la incorrecta, enseñarle la conducta buena en sí misma y mala en sí misma. La conciencia moral o conocimiento inmediato del deber es precisamente expresión de la razón determinando la voluntad.

b)   de forma mediata: mostrándonos los medios adecuados para la realización de un fin querido por nosotros, como cuando utilizamos nuestra razón para establecer el modo más adecuado de realizar un deseo. 
2.     La inclinación: los deseos y apetitos empíricos (por ejemplo, los relacionados con el cuerpo) pueden influir en nuestra voluntad y determinarla para la realización de lo conveniente para su cumplimiento.

Cuando el fundamento de determinación es la inclinación, la conducta que se sigue es heterónoma y el imperativo hipotético.

ARISTÓTELES:
Dice que nace la libertad de la decisión moral y se vincula con el ser individual. Lo que se denomina “autonomía ética personal”.
En segundo lugar, la ética se vincula con la estructura psicosomática del individuo, con el alma en concreto. La ética de Aristóteles se encuentra vinculada a la psicología del individuo, según la estudio el propio Aristóteles. Esto tiene una importancia radical y es original, porque la ética depende de la irracionalidad humana, es decir, de la autonomía ética personal.
Se encuentra ligada al pensamiento platónico en que aún va a ser la sabiduría la que va a dotar de entidad moral a esa autonomía ética personal, que va a ser la racionalidad la que guíe a la irracionalidad humana, al deseo.
La ética es una ciencia finalística y una finalidad que ha de lograr toda acción humana: el bien. El hombre actúa desde su apetencia para lograr un bien.



Entendida la voluntad como privación del carácter posesivo que corresponde a la actividad intelectual, comporta imperfección. Por eso, Dios es pura intelección. Paralelamente, la felicidad plena reside en la teoría. La autonomía tal como Aristóteles la muestra en lo  lejano que se encuentra el arte de  lo útil y lo cercano, en cambio que se encuentra del placer en si mismo “en general la poesía” la capacidad de imitar connatural a los hombres desde la infancia, en lo cual se diferencian de los animales ( porque el hombre es el  mas propenso a la imitación y realiza sus primeros aprendizajes a través de imitaciones y la capacidad de gozar todos con las imitaciones . Prueba de ello es lo que sucede con las obras, las imágenes que de cosas que en si mismas son desagradables de ver como las fieras horrendas y de cadáveres, pero nos causan placer cuando las vemos representadas con mucha exactitud.

Intelecto- voluntad:
Intenta equilibrar el binomio voluntad-intelecto. En otros, la reacción es más fuerte, y conduce a poner la voluntad por encima del intelecto. Esto es tardo medieval. En cualquier caso, a Dios no se le puede negar la voluntad. Si Dios es amor, la interpretación de la voluntad como órexis no es definitiva. Además, la voluntad divina es omnipotente.
La voluntad sustituye al principio de razón suficiente; es un dinamismo radical que explica el saber temático, a la vez que lo descalifica, porque se despliega sin culminación posible. Por eso, su experiencia está constituida por dos factores: el sufrimiento y el tedio.

 Voluntad- tendencia

En el planteamiento clásico la voluntad se interpreta como una tendencia, es decir, en contraposición con el conocimiento, que no es oréctico, sino posesivo de fin: energía (en el mismo érgon se posee el objeto de la operación; en cambio, se tiende a lo que no se tiene). Por eso la voluntad se estima inferior a la inteligencia. Vista la voluntad como tender, sería el tender del espíritu, o el tender más alto si se compara con otros modos de tender, como son las tendencias sensibles, o incluso, la tendencia hacia el fin que caracteriza a cualquier cosa.

La voluntad y lo voluntario


¿Qué es la voluntad? En el planteamiento clásico es una facultad del alma. En el hombre existen otras facultades tendenciales llamadas apetito irascible y concupiscible, que corresponden al carácter psicosomático del hombre o a su dimensión animal. Esto invita a una formulación del estatuto ontológico de la voluntad, supuesto que la voluntad también tiende. Las otras tendencias son continuaciones según la causa eficiente de las cosas. La piedra tiende a su lugar natural de una manera automática. También parece que las tendencias animales se desencadenan sin más ante el estímulo. En cambio, la voluntad no es una potencia según la causa eficiente sino según el fin. Se puede hablar de potencia en el orden del movimiento físico; también son potencias las tendencias animales. Pero lo peculiar de la voluntad es que es una potencia pasiva. La noción de potencia pasiva es un acierto precisamente porque para resolver oscuridades hay que acudir a nociones depuradas, aunque no sea fácil entenderlas. Quizá se aclare al llamarla voluntas ut natura: naturaleza y voluntad están muy próximas.

Se fundamenta en el deseo de que  conocer es distinto de desear comer una manzana, lo que comporta admitir la petición sensible. Por otra parte, el deseo de conocer no se puede poner en marcha sin un conocimiento precedente; por tanto, es deseo de saber más, y la satisfacción del deseo del alma se encomienda al despliegue de la inteligencia. Hay un adagio que dice que no se quiere nada si no se conoce antes (nihil volitum quin praecognitum). La voluntad no se mueve sin conocimiento o noticia del bien. La noticia del bien es proporcionada por la inteligencia.
Este es el planteamiento aristotélico.

PAULO FREIRE:

Nadie es sujeto de la autonomía de nadie. Por otro lado, nadie madura de repente, a los 25 años. Las personas van madurando todos los días, o no. La autonomía, en cuanto maduración del ser para sí, es proceso, es llegar a ser. No sucede en una fecha prevista.
Puedo saber tanto pedagogía, biología como astronomía, puedo cuidar de la tierra como puedo navegar. Soy persona. Sé qué ignoro y sé qué sé. Por eso, tanto puedo saber lo que todavía no sé cómo puedo saber mejor lo que ya sé. Y sabré tanto mejor y más auténticamente cuanto más eficazmente construya mi autonomía respecto a los otros.

En Pedagogía de la autonomía, Freire nos convoca a pensar acerca de lo que los maestros deben saber, y de lo que deben hacer, en el proceso de la enseñanza y el aprendizaje, sobre todo cuando el énfasis está puesto en educar para lograr la igualdad, la transformación y la inclusión de todos los individuos en la sociedad. Freire no va a justificar el analfabetismo o la no asistencia a las escuelas por la irresponsabilidad de los padres o por el resultado de sus bajos ingresos, porque para él la educación y las posibilidades que ella brinda de mejoramiento de la humanidad son fundamentales en su concepción sobre la liberación de los individuos y su inclusión en las sociedades.



La autonomía según Freire se fundamenta en la responsabilidad que va siendo asumida.
La buena voluntad es la que permite al ser humano hacer el deber para ayudar a los demás.
La voluntad junto con la Disciplina permite una formación integra desde diferentes aspectos que se presentan en nuestra vida.
La voluntad no debe tener obstáculos externos que impidan su surgimiento.


KARL POPPER:

Karl Popper ha estimado que el mejor signo de buena voluntad
Cuando se desea decir algo consiste en hacerlo sencilla y claramente.
"Lo peor que pueden hacer los intelectuales -el pecado
cardinal- es intentar establecerse como grandes profetas con respecto
a sus congéneres e impresionarles con filosofías desconcertantes.
Cualquiera que no sepa hablar en forma sencilla y con claridad
no debería decir nada y seguir trabajando hasta que pueda hacerlo".
Según Popper el hombre es un producto de la interacción del mundo.

Los supuestos más generales de la concepción popperiana se apoyan,
en la falibilidad del hombre y en la aceptada conjetura de
un universo ontológicamente pluralista, donde diversos mundos
(mundo 1 o físico, mundo 2 o psicológico, mundo 3 o de la
producción lógico-tecnológica) interactúan entre sí, posibilitando creativa y
evolutivamente la emergencia de lo nuevo.
El universo no se halla totalmente cerrado y determinado: con la
emergencia de la creatividad humana, el determinismo no es una explicación
Suficiente.
Popper, siguiendo la tradición liberal de línea kantiana y milliana, rechaza enérgicamente el paternalismo. El llamado Estado de bienestar, encarna a su parecer uno de los más decididos ataques al más importante de los derechos humanos: el derecho a la libre autodeterminación, es decir, derecho a hacernos felices o infelices a nuestra manera (que incluye el derecho a autodestruirme si así lo deseo, mientras tal acto no perjudique a otros).


El conocimiento:  el conocimiento científico se diferencia no solo del
conocimiento vulgar, sino que, en sí mismo, es concebido
por diferentes filósofos y científicos de modos diversos, con
diversas exigencias y con diferentes aspectos. Esto a ha
dado motivo al surgimiento de un nuevo objeto de estudio.

La libertad:  es fundamental a la investigación científica para crear
imaginativamente nuevas conjeturas y modos de refutación. Por ello el ejercicio
del método científico es altamente humanístico ya que la
libertad hace al corazón de lo humano, aunque se trate de una
libertad que se ejerce en medio de posibilidades y dificultades (psicológicas,
sociales, económicas, políticas, etc.).
Los historicistas, sin embargo, creen que la historia humana y social
se rige por ritmos y leyes que permiten predecir el futuro social y político.

Plantea que el objetivo de la fundamentación es investigar y exponer el principio fundamental de la moralidad, así como estudiar si es posible o no tal principio. Lo que Popper pretende es identificar los conceptos y las leyes fundamentales que se originan en la naturaleza humana, que son a priori, y que se aplican a la experiencia moral. Desea fundamentar la moral en la razón práctica. La fundamentación será como el pedestal sobre el que asentará la moralidad que se expondrá en la metafísica de las costumbres, aquí Popper desarrolla un tratamiento más popular.


3.    Definir cinco palabras claves:
AUTONOMÍA:
La capacidad de controlar, afrontar y tomar, por propia iniciativa, decisiones personales acerca de cómo vivir de acuerdo con las normas y preferencias propias así como de desarrollar las actividades básicas de la vida diaria. Expresa la capacidad para darse normas a uno mismo sin influencia de presiones externas o internas.
La autonomía encarna el problema de como se comporta el hombre ante sí mismo y la sociedad. Se ha estudiado tradicionalmente en Filosofía bajo el binomio libertad-responsabilidad, de manera que su opuesto sería el binomio determinismo-irresponsabilidad. Los análisis sobre la libertad (o libre albedrío, como se denomina dentro de la tradición cristiana).
VOLUNTAD:
La voluntad es la capacidad consciente que posee el ser humano para realizar algo con intención. Y realizarlo a pesar de las adversidades que vienen con la vida, de las dificultades presentes a diario, de los contratiempos muy personales y los oscilantes estados de ánimo.
La voluntad se pone a prueba cada vez que debemos esforzarnos a realizar ciertas tareas que a la final no son tan apetentes, como terminar un trabajo a pesar del cansancio, estudiar una materia que se nos hace difícil, arreglar la casa, levantarnos temprano, etc.
La voluntad puede ejercerse también de manera mas espontánea, por ejemplo, cuando nos sentimos muy motivados a realizar una actividad especifica, como iniciarnos en algún pasatiempo, en la práctica de un deporte, o en la organización de una fiesta.
En muchas ocasiones algo que iniciamos con gusto y entusiasmo, al poco tiempo se convierte en un verdadero agobio ya sea por su dificultad o por la presencia del aburrimiento. Allí es cuando la voluntad toma un rol decisivo ya que cuando sea necesario e importante, esta nos ayudará a continuar y vencer el desafío.
LIBERTAD:
Es la capacidad que posee el ser humano de poder obrar según su propia voluntad, a lo largo de su vida; por lo que es responsable de sus actos. La "facultad que se disfruta en las naciones bien gobernadas de hacer y decir cuanto no se oponga a las leyes ni a las buenas costumbres". En base a ello, la protección de la libertad interpersonal, es objeto de una investigación social y política.
RAZÓN:
La razón humana, más que descubrir certezas es la capacidad de establecer o descartar nuevos conceptos concluyentes o conclusiones, en función de su coherencia con respecto de otros conceptos de partida o premisas. Es la facultad del ser humano para conocer y pensar, y que le permite formar ideas, juicios y representaciones de la realidad en la mente, relacionándolas entre si.
ÉTICA:
La ética, es una de las tantas ramas de la filosofía. Es aquella ciencia, ya que estudia las cosas por sus causas, de lo universal y necesario, que se dedica al estudio de los actos humanos. Pero aquellos que se realizan tanto por la voluntad y libertad absoluta, de la persona. Todo acto humano que no se realice por medio de la voluntad de la persona y que esté ausente de libertad, no ingresan en el estudio o campo de la ética.
Este es un punto relevante, ya que la ética, versa sobre el acto bien o mal realizado. Por lo mismo, si una persona actúa incorrectamente, pero lo hizo bajo presión o en ausencia de libertad, para escoger, no se puede hablar de un acto humano. Mejor dicho, de un acto humano incorrecto.
4.    Problematice el texto desde la realidad vivenciada en el aula: 
¿De que manera la autonomía de la voluntad incide en el proceso de aprendizaje vivenciado en el aula?
5.    Punto de vista, reflexión:
La autonomía de la voluntad es importante y esencial en cada ser humano, puesto que se va referido a la capacidad del individuo para dictarse sus propias normas morales. Aquí se ve influencia la ética ya que esta estudia los actos humanos y el hombre está llamado a realizar actos buenos, los cuales nos son guiados, por medio de la conciencia que es la que  nos clarifica, que actos son correctos e incorrectos. Por lo mismo, es que debemos tender a las virtudes que son hábitos, que nos hacen más perfectos.
La libertad es símbolo de autonomía sin embargo hay que tener voluntad para saber de que manera actuar puesto que muchas veces la libertad que hace referencia a que el hombre puede obrar desde su propia voluntad y por ello son actos responsables, se confunde con el libertinaje que por el contrario lleva al hombre a hacer las cosas de manera descontrolada y sin ninguna apreciación de responsabilidad, aquí se ve influenciada la razón ya que es la facultad del ser humano para conocer y pensar, y que le permite formar ideas, juicios y representaciones de la realidad en la mente, relacionándolas entre si, entonces la autonomía de la voluntad permite actuar al hombre de cierta manera pero con actos buenos y éticos frente a si mimo y a los demás.